"Gutista". Artículo XXXVI

Como cada año, las pretemporadas se caracterizan por la llegada masiva de nuevos jugadores a nuestro fútbol y como cada temporada me sorprendo de los pocos fichajes que mejoran el nivel de nuestros canteranos convirtiéndose junto a los espectadores, en victimas de las malas gestiones deportivas de nuestro fútbol. Pero hoy quisiera dedicar mi artículo a un canterano blanco “Guti”, un futbolista que ha sido abucheado y vilipendiado,  aplaudido y  aclamado temporada tras temporada por casi toda la familia futbolera. Es un jugador que no deja indiferente, lo cual ya es un merito, pero además casi me atrevería a decir que es el jugador peor tratado en los últimos diez años en la casa blanca, y ustedes dirán que “ya quisiera yo tener su sueldo”, ¡Pues claro!. Pero me explico: cada temporada llegan al menos, dos nuevos jugadores para el centro del campo, obviamente para quitarle el sitio, y a buen seguro con salarios muy superiores al de él, asistiendo  así a la gran pasarela Cibeles, nunca mejor dicho, de la casa blanca: Diarra y  Emerson, los últimos, antes Gago,  Pablo García, Baptista, Gravensen, Makelele, Flavio Concienciao, Beckham,  el faraón” Zidanne,   Solari, Mcmanaman y alguno más, pero "Gutí" siempre fue el revulsivo y si no tiren de hemeroteca. Cada año y ya es cíclico, su puesto está en el banquillo, y con ello, los comienzos de temporada penosos para el equipo, y solo cuando el mister se decide a hacerle un sitio en el once, vuelve a las posiciones de cabeza. ¡Insisto!, vuelvan a tirar de hemeroteca. La calidad de "Guti" se difumina por sus modos, es verdad,  pero creo que son modos de rebeldía, incluso creo que, a pesar de su profesionalidad, en alguna ocasión es él quien decide que partidos quiere jugar,  y no lo justifico, pero que hijo no se rebela contra sus padres cuando se le subestima diariamente abocándole al banquillo para dejar sitio a jugadores que no le superan técnicamente. Modestamente creo que, de todos ellos solo “El faraón” ha aportado mejor calidad, porque, su imaginación desbordante y su desprecio por la vulgaridad hicieron del francés un jugador de leyenda. Los demás, sin menosprecio a ellos, no fueron superiores al canterano que sigue ya, en el ocaso de su carrera demostrando su talento. Ayer mismo en un diario de tirada nacional y en una entrevista a Capelo, decía: “Guti ha sido el jugador que marcaba la diferencia.” Pues yo como espectador suscribo sus palabras a la vez que le recrimino por qué no le dio más minutos, porque si bien ganó la liga también es verdad  que, el jugador que puso la calidad fue “Guti”. y para terminar una consideración más a tener en cuenta, me da la sensación que “Gutis” hay muchos, además de en el Madrid, en España. Por todo ello me declaro “Gutista”, ahora, en el inicio de la temporada 2007-08 en la que nuevamente al menos tres nuevos nombres optaran a su plaza.  

 

              23 de Agosto de 2007